Lucas llevaba tres días mirando por la ventana de su cocina a la misma hora. Cada tarde, puntual como un reloj roto, la nueva vecina del 3°B salía a regar sus suculentas en el balcón. Su nombre era Valeria, y para Lucas, cada movimiento de ella era poesía en cámara lenta.
Bajó las escaleras con la dignidad hecha trizas. Esa noche, Santi lo encontró comiendo helado de vainilla directamente del pote, viendo documentales de mecánica cuántica.
—¿Y bien? —preguntó Santi.
—Estoy enamorado —le confesó a su amigo Santi, apoyando la frente contra el vidrio empañado del taller mecánico donde trabajaban.
—Ves, te lo dije. No estabas enamorado, estabas aburrido. 11x09 Lucas se cree enamorado de la vecina-Los ...
—Ay, mi amor, ¿quién será a esta hora? —dijo ella.
—Ella tiene novio —murmuró Lucas—. Y el tipo hace sentadillas con mi aspiradora prestada. Lucas llevaba tres días mirando por la ventana
Lucas lo pensó un segundo. Tal vez Santi tenía razón. Pero igual, esa noche, soñó con Valeria y sus suculentas. Solo que esta vez, en el sueño, él era el suculento.