Obb Balas Magicas - Holograma -

Ella no lo oyó. El holograma era solo memoria, no tiempo real. Pero algo en el pecho de Obb se apretó con tanta fuerza que supo que no podría detenerse.

El mundo se blanqueó. No hubo sonido, solo una presión enorme en los oídos. Cuando Obb pudo ver de nuevo, el holograma había cambiado por completo. Ya no era el pasado. Era un ahora construido con retazos de luz violeta. Lina estaba frente a él, no como recuerdo, sino como presencia. Pero incompleta. Sus bordes parpadeaban como una llama débil. Obb Balas Magicas - Holograma

—¿Por qué acepté la flor negra? —preguntó Lina, y su holograma sonrió con tristeza—. Porque allí no había miedo, Obb. Había paz. La paz que yo no encontraba aquí. Ella no lo oyó

Lina negó con la cabeza. Su forma se desdibujaba cada vez más. El mundo se blanqueó

—Te fui a buscar —dijo, con lágrimas que sí eran reales—. Usé las balas mágicas.